Entre el maíz y el arroz existe una relación que trasciende la alimentación. Ambos granos han sostenido históricamente estructuras de comunidad, ritual, trabajo y memoria colectiva dentro de México y Corea del Sur, funcionando no solo como recursos materiales, sino como superficies culturales atravesadas por el tiempo, la repetición y la transmisión ancestral.
A partir de esta resonancia silenciosa, la artista interdisciplinaria Jay Lee desarrolló Entre maíz y arroz, un proyecto curado por Lesdavag y presentado durante Salón ACME Art Week CDMX. La instalación propone una aproximación al maíz y al arroz no como símbolos de identidad nacional ni como equivalencias culturales, sino como materiales vivos capaces de contener procesos de cuidado, desplazamiento, permanencia y transformación.
Lejos de plantear una síntesis entre ambos contextos, el proyecto habita el intervalo que los separa. En México, el maíz permanece inseparable de la noción de origen y comunidad; en Corea del Sur, el arroz estructura la vida cotidiana y el ritmo de las estaciones. Lo que emerge entre ellos no es una fusión, sino una condición compartida sostenida por la paciencia, la erosión y el trabajo silencioso de permanecer.
Como parte del proceso de investigación y desarrollo de Entre maíz y arroz, Jay Lee y Lesdavag realizaron Memories of Corn, un encuentro multisensorial llevado a cabo en el espacio de residencia de @koik_contemporary_ en Roma Norte. Concebido como una extensión conceptual y material del proyecto expositivo, el encuentro reunió a un grupo íntimo de invitados en torno a una experiencia gastronómica de fusión coreano-mexicana centrada en el maíz y el arroz.
Desarrollado en colaboración con los chefs y artistas culinarios @wheelockss, @nickyvdl y @saramxdina (red @thegramounce), junto al músico @olinshen, el encuentro activó una serie de acciones participativas vinculadas a la memoria, el alimento y la transformación material.
A través de rituales de escritura, preparación de alimentos y procesos de elaboración de bioplástico con maíz morado, los asistentes fueron invitados a compartir memorias personales o ancestrales relacionadas con granos y alimentos asociados a sus lugares de origen. Estas memorias fueron inscritas sobre hojas de maíz e incorporadas posteriormente en formas efímeras y translúcidas, transformando el espacio en un archivo temporal de residuos, pigmentos, texturas y gestos colectivos.
Más que funcionar como una cena o evento paralelo, Memories of Corn operó como un espacio de activación procesual para Entre maíz y arroz, permitiendo que las relaciones entre materialidad, alimento y memoria colectiva se desplazaran del ámbito íntimo y corporal hacia el espacio instalativo presentado posteriormente durante Salón ACME Art Week CDMX.